Suspiro, estoy en mi cuarto acostada y miro la foto,
leo lo escrito y vuelvo a suspirar,
de repente recuerdo cuando me sentía bien y comienzo a llorar,
creo que estoy comenzando a extrañar más de lo habitual,
necesito ese abrazo que me convence de dejar de llorar
y entonces volver a remar,
no sé si es que todo el tiempo obligo a mi cerebro a pensar
Y tal ves por eso nunca puedo respirar
Simplemente acabo enredándolo todo
Preocupándome por lo que no me debo preocupar
Y vuelvo a suspirar..
Comienzo a dar vueltas en la casa
Me pregunto si la suerte me quiso abandonar
Oh si tal ves yo la abandone cuando me sentí mal
Y opto por distrar otra ves la mente
Esta ves elijo hacerlo físicamente
Y ya estoy ordenando la casa demasiado rápido
Y comienzo a enojarme por cosas sin sentido
Y comienzo a frustrarme porque nada me ah servido
Comienzo a sentir adrenalina en mi cuerpo
Y esta ves siento más apretado el pecho
Se están llenando mis ojos
Ya me estoy sentando en mi cama
Y ya me limpie las lágrimas con la almohada..
Y suspiro..
Y me duermo..
Por poco tiempo me sentiré mejor.
Cada ves que te extraño paso por esto, cada ves que me encapricho por verte y no se puede me pasa esto, cada ves que no te tengo y no tengo el abrazo, me pasa esto..
Mi pequeño Rincon
jueves, 15 de octubre de 2015
viernes, 2 de octubre de 2015
Estrellas y Relojes
Las agujas del reloj fingían ser las dueñas de aquel sonido tranquilizador,
de aquel sonido que de vez en cuando le otorgaba un cambio notorio a una noche
simple. Yo sabía, de todas maneras, que las agujas solo marcaban la hora y que
el sonido provenía del interior de aquel artefacto tan insignificante. Sabía
tantas cosas, pero que a nadie le interesaban.
Una vez, me pregunté de dónde provenía el rocío, aquel que ocultaba su identidad en la oscura noche y ya cuando amanecía el sol lo delataba, sin poder hacer nada. Por no tener pistas, solo era visto cuando no era culpable de nada.
Pero dejó de ser un misterio para mí cuando una noche, con el resonar de un reloj, desperté sintiéndome observado, y sabía mejor que nadie quiénes en ese momento me intimidaban, me culpaban con la mirada, asustadas por haberlas descubierto. Ellas eran inteligentes y sabían que las agujas de un reloj solo marcaban la hora y que estaban en peligro, ya que las había descubierto, por lo que no dudaron en bajar hasta mi ventana antes de que amaneciera.
–¿Qué hora es? –preguntó una de ellas, la más brillante de todas. Busqué con la mirada mi reloj para responderle, pero no lo encontré.
–¡Sin el tic tac de un reloj, nosotras no sabríamos cuándo bajar a la tierra! –reprochó la mas pequeña de todas.
Yo aún continuaba buscando mi reloj en aquella habitación estrecha, pero que ahora se convertía en un lugar inmenso para buscar un pequeño objeto.
–Quiero que finjas ser un reloj! – me ordenó la de mayor edad, tomándome desprevenido.
–¿Cómo? –le pregunté, al notar que no sabía cómo hacerlo. Ella solo volvió a repetir lo de antes y esperó por mi respuesta. Yo, instintivamente, coloqué mis brazos como agujas y los moví como si fuera un reloj, pero quien me miraba con tanta intriga solo supo carcajear.
–Lo sabes, sabes cómo es un reloj, pero no puedes ser uno de ellos. Sabes que el sonido proviene del interior, pero cuando te pedí que fingieras, ¡tú solo supiste hacer a las agujas con tus brazos! –dicho esto, volvió a reír. Yo era inteligente y sabía a qué se refería, pero aun así no dije nada y preferí que continuara hablando. –Nos has visto, sabes que somos quienes cumplimos el papel del rocío. Al igual que un reloj, nosotras somos las que generamos el tic tac, pero es el rocío quien llama la atención de todos y de algunos. Lo más importante: no puedes contarle a nadie nuestro secreto.
Casi rogándolo, me pidió aquel favor mientras me devolvía mi reloj, el que había estado buscando minutos antes.
–Pero...¿por qué? –me tomé la confianza de preguntar mientras tomaba el reloj en mis manos.
–Porque, al igual que con el reloj, donde todos creen que las agujas son las dueñas del sonido, las personas creen que el rocío es inocente y si todos se enterasen de la verdad, nuestro misterio ya no tendría sentido.
–Pero ¡ustedes son inocentes! –exclamé, ya confundido en aquella situación.
–Y lo somos, pero mientras las personas intenten descubrir nuestro supuesto delito seremos interesantes para ellas, por lo tanto no nos extinguiríamos. De todas maneras, no te preocupes, solo no le cuentes a nadie nuestro secreto y nosotras no te quitaremos tu tiempo.
Dicho esto, la luz del sol fue tanta que ya no las pude ver, se camuflaban perfectamente con el día, pero yo sabía que las estrellas estaban allí, como rocío, esperando que un insignificante reloj les dijera cuándo debían bajar del oscuro cielo y cumplir el papel de agujas.
Una vez, me pregunté de dónde provenía el rocío, aquel que ocultaba su identidad en la oscura noche y ya cuando amanecía el sol lo delataba, sin poder hacer nada. Por no tener pistas, solo era visto cuando no era culpable de nada.
Pero dejó de ser un misterio para mí cuando una noche, con el resonar de un reloj, desperté sintiéndome observado, y sabía mejor que nadie quiénes en ese momento me intimidaban, me culpaban con la mirada, asustadas por haberlas descubierto. Ellas eran inteligentes y sabían que las agujas de un reloj solo marcaban la hora y que estaban en peligro, ya que las había descubierto, por lo que no dudaron en bajar hasta mi ventana antes de que amaneciera.
–¿Qué hora es? –preguntó una de ellas, la más brillante de todas. Busqué con la mirada mi reloj para responderle, pero no lo encontré.
–¡Sin el tic tac de un reloj, nosotras no sabríamos cuándo bajar a la tierra! –reprochó la mas pequeña de todas.
Yo aún continuaba buscando mi reloj en aquella habitación estrecha, pero que ahora se convertía en un lugar inmenso para buscar un pequeño objeto.
–Quiero que finjas ser un reloj! – me ordenó la de mayor edad, tomándome desprevenido.
–¿Cómo? –le pregunté, al notar que no sabía cómo hacerlo. Ella solo volvió a repetir lo de antes y esperó por mi respuesta. Yo, instintivamente, coloqué mis brazos como agujas y los moví como si fuera un reloj, pero quien me miraba con tanta intriga solo supo carcajear.
–Lo sabes, sabes cómo es un reloj, pero no puedes ser uno de ellos. Sabes que el sonido proviene del interior, pero cuando te pedí que fingieras, ¡tú solo supiste hacer a las agujas con tus brazos! –dicho esto, volvió a reír. Yo era inteligente y sabía a qué se refería, pero aun así no dije nada y preferí que continuara hablando. –Nos has visto, sabes que somos quienes cumplimos el papel del rocío. Al igual que un reloj, nosotras somos las que generamos el tic tac, pero es el rocío quien llama la atención de todos y de algunos. Lo más importante: no puedes contarle a nadie nuestro secreto.
Casi rogándolo, me pidió aquel favor mientras me devolvía mi reloj, el que había estado buscando minutos antes.
–Pero...¿por qué? –me tomé la confianza de preguntar mientras tomaba el reloj en mis manos.
–Porque, al igual que con el reloj, donde todos creen que las agujas son las dueñas del sonido, las personas creen que el rocío es inocente y si todos se enterasen de la verdad, nuestro misterio ya no tendría sentido.
–Pero ¡ustedes son inocentes! –exclamé, ya confundido en aquella situación.
–Y lo somos, pero mientras las personas intenten descubrir nuestro supuesto delito seremos interesantes para ellas, por lo tanto no nos extinguiríamos. De todas maneras, no te preocupes, solo no le cuentes a nadie nuestro secreto y nosotras no te quitaremos tu tiempo.
Dicho esto, la luz del sol fue tanta que ya no las pude ver, se camuflaban perfectamente con el día, pero yo sabía que las estrellas estaban allí, como rocío, esperando que un insignificante reloj les dijera cuándo debían bajar del oscuro cielo y cumplir el papel de agujas.
~Vivir~
Conllevar
consigo mismo un millón de sentimientos bipolares, vivir es elegir de
que manera hacerlo, vivir esta en cada mirada, en cada palabra, en cada
sueño, he incluso en cada postura de un cuerpo.
Me gustaría llegar a comprender, me gustaría llegar a entender..Como sobrevivir... Actuamos, pensamos, razonamos, nos dejamos caer en la angustia, o en la alegría, nos preguntamos millones de cosas, sin tener en cuenta ordenes, estando claro, en la originalidad de cada uno, en la personalidad propia he única de cada persona, sentimos y nos dejamos llevar, razonamos y lo dejamos pasar, el equilibrio esta en uno.
Incuestionablemente nos rodeamos de personas que nos generan y a cambio le generamos sentimientos, logramos dejar por momentos el razonamiento, logramos por momentos razonar mejor, logramos por momentos ser libres.
Me pregunto de que servirá convivir con las personas, me pregunto que sentido tiene y sigo sin encontrar la lógica, de que cada ves sean menos aquellos que dan un antojo de mantener un contacto demasiado duradero, de mantener un contacto eterno, me pregunto si es que aun existe, existen aquellas personas.
Recuerdo encontrar el amor varias veces y de diferentes maneras, recuerdo el sentimiento de perdida con angustia sin limite alguno, recuerdo que aun no me recupero, y soy consciente, de que puedo estar mejor si yo quiero.
Estoy bien por momentos, estoy mal durante horas, tengo de contactos sentimentales personas que tal ves siquiera sean de un generoso valor para mi, tengo personas a las cuales realmente les debo la vida que ellos mismos han ayudado a mejorar.
Tengo que vivir de esta y mil maneras más, tengo que vivir, y aun no entiendo de que trata esto.
Me gustaría llegar a comprender, me gustaría llegar a entender..Como sobrevivir... Actuamos, pensamos, razonamos, nos dejamos caer en la angustia, o en la alegría, nos preguntamos millones de cosas, sin tener en cuenta ordenes, estando claro, en la originalidad de cada uno, en la personalidad propia he única de cada persona, sentimos y nos dejamos llevar, razonamos y lo dejamos pasar, el equilibrio esta en uno.
Incuestionablemente nos rodeamos de personas que nos generan y a cambio le generamos sentimientos, logramos dejar por momentos el razonamiento, logramos por momentos razonar mejor, logramos por momentos ser libres.
Me pregunto de que servirá convivir con las personas, me pregunto que sentido tiene y sigo sin encontrar la lógica, de que cada ves sean menos aquellos que dan un antojo de mantener un contacto demasiado duradero, de mantener un contacto eterno, me pregunto si es que aun existe, existen aquellas personas.
Recuerdo encontrar el amor varias veces y de diferentes maneras, recuerdo el sentimiento de perdida con angustia sin limite alguno, recuerdo que aun no me recupero, y soy consciente, de que puedo estar mejor si yo quiero.
Estoy bien por momentos, estoy mal durante horas, tengo de contactos sentimentales personas que tal ves siquiera sean de un generoso valor para mi, tengo personas a las cuales realmente les debo la vida que ellos mismos han ayudado a mejorar.
Tengo que vivir de esta y mil maneras más, tengo que vivir, y aun no entiendo de que trata esto.
Odiar
Gastamos nuestro preciado tiempo odiando, nos mantenemos resentidos,
dolidos y furiosos, durante minutos, horas, días o incluso años, sin
darnos cuenta realmente de que eso, no nos lleva a nada.
Podemos por momentos sentirnos destrozados, pero la vida sigue, y con ella nosotros, llegara el día más predecible, en el que se nos acabe el tiempo, y por nuestra cabeza solo pase la angustia, los malos recuerdos, la rabia, y lo infelices que hemos sido por odiar, lloraras con el último pensamiento, de que tú vida a sido una bazofia.
Los seres humanos, somos maquinas de sentimientos horribles, los cuales la mayoría, no saben usar, o controlar.
Todo ser, sea capas de sonreír y regalar a las personas, momentos de los cuales recordar en el fin del minuto, serán ganadores.. perdemos cuando arruinamos la felicidad de alguien o nuestra propia felicidad, perdemos cuando nos dejamos llevar en exceso por aquello que sabemos es menoscabo, perdemos cuando dejamos de ser felices al dejar de joder al otro... perdemos, si no somos felices, a menos que sea a costa de la tragedia de otro, perdemos.
Ser felices es un trabajo de saber manejar con exactitud toda clase de sentimientos y proyectarlos de la manera correcta, ser felices es muy fácil, si estas dispuesto a serlo a costa de todo.
Podemos por momentos sentirnos destrozados, pero la vida sigue, y con ella nosotros, llegara el día más predecible, en el que se nos acabe el tiempo, y por nuestra cabeza solo pase la angustia, los malos recuerdos, la rabia, y lo infelices que hemos sido por odiar, lloraras con el último pensamiento, de que tú vida a sido una bazofia.
Los seres humanos, somos maquinas de sentimientos horribles, los cuales la mayoría, no saben usar, o controlar.
Todo ser, sea capas de sonreír y regalar a las personas, momentos de los cuales recordar en el fin del minuto, serán ganadores.. perdemos cuando arruinamos la felicidad de alguien o nuestra propia felicidad, perdemos cuando nos dejamos llevar en exceso por aquello que sabemos es menoscabo, perdemos cuando dejamos de ser felices al dejar de joder al otro... perdemos, si no somos felices, a menos que sea a costa de la tragedia de otro, perdemos.
Ser felices es un trabajo de saber manejar con exactitud toda clase de sentimientos y proyectarlos de la manera correcta, ser felices es muy fácil, si estas dispuesto a serlo a costa de todo.
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